REFLEXIONES DE LOS APÓSTOLES DEL INMACULADO CORAZÓN Y LA DIVINA MISERICORDIA


Dios en mí

Zambullido en ese infinitamente profundo océano

más allá de la inestable marea

Más adentro,

te encuentro.

¡Oh misterioso

oscuro silencio!

Donde completamente desconozco,

pero sin miedo

y envuelto quedo por tu abrazo...

sólo queda rendirme

Porque sin duda alguna

¡Eres tú!

Alma de mi alma

vida de mi vida

¡Fuego!

¡Llama viva!

Que discretamente

haces que mi vida viva.

Maravillado

veo y experimento

que donde estoy

estás Tú.

Muy lejos

Más cerca.

Muy mar adentro.

En el corazón

¡Aún en el de éste

miserable pecador!

Oh mi creador

¿Por qué dudo?

¡Cuando en ti sólo encuentro amor!

sumérgeme

hasta que desaparezca

completamente en Ti

¡ glorioso y sublime misterio!

¡ Tres en uno,

Uno en mí !

ANÓNIMO


Amanecer angelical

En esta nueva y silenciosa mañana

Llama tu voluntad

al son de la campana,

y mi reposada alma se levanta.

 

Respiro tu amor

y en tu eterno abrazo quedo envuelto.

Contemplo maravillado

al cielo, todavía estrellado

y en él

Tú... inconcebible inmensidad

Yo... nada

 

Ante ti tres veces santo

caigo postrado

y en el corazón inmaculado

junto a los ángeles,

los santos

y mis hermanos

en divina unión

a la voz de la Luz del sol

Te alabamos jubilosos

ante el misterio de tu amor.

Un nuevo día.

ANÓNIMO


Noc... Noc...

1) Una puerta por mí desconocida, sonó

-¿Quién es?- Pregunté desconcertado

-Yo soy-

Una poderosa y dulce voz respondió.

-No te conozco-

-Soy tu padre, y,

vengo con tu Hermano

y mi Espíritu Santo-

¿Padre?

¿Qué deseas?

Pregunté atemorizado.

-Quiero entrar, hijo mío-

Por favor, ábreme la puerta.-

 

2) Noc... Noc...

-Escucho tu llamado,

pero la puerta

no la encuentro-

Exclamé perplejo

-Hijito, no la busques afuera

porque esta puerta,

está bien adentro.

 

3) Noc...Noc...

-¡Papá! ¡Ayúdame!

No sé cómo entrar adentro,

y si llegase a encontrarla...

no sabría cómo abrirte. -

 

-Calma mi niño,

esa puerta es tu voluntad,

y la entrada a tu corazón.

Para abrirla;

cierra tus ojitos

olvídate de todo,

apaga ese ruido,

y de todo corazón, dime:

"Padre, por favor entra"

-Pero aquí sólo puedo ofrecerte

oscuridad y frío

y temo decepcionarte.

 

-Hijito mío, no temas

Por favor, te lo suplico

Ábreme la puerta.

Desde siempre he deseado ardientemente

entrar en tu casita

para acompañarte,

iluminarte,

y, calentarte.

 

-Pero esta casa es tan estrecha

y desarreglada -me excusé vanamente-

que no creo que quepas

ni tú

ni tu hijo

ni tu Espíritu Santo.

 

4) Noc... Noc...

volvió a sonar la puerta

-Hermanito de mi corazón-

otra voz, pero con el mismo amor respondió.

No te preocupes por la pequeñez

de tu morada

ni por su estado deplorable

pues es nuestro deleite

venir a un lugar tan pequeñito

a consolarte.

¡Por favor no tardes!

Que nuestro padre te extraña

y lo consumen anhelos de abrazarte.

 

-Pero por favor no me juzguen.

repliqué avergonzado.

 

-No venimos  a juzgarte.

sólo a amarte,

 

5) - Hermano, ayúdame- Añadí.

Estoy tratando,

pero no tengo la fuerza

para abrir la puerta.

 

-Tranquilo, que nuestro Espíritu

viene a ayudarte.

 

-Ven Espíritu de mi Padre

y de mi hermano.

Ven a ayudarme.

Aunque no tenga cómo pagarte.

 

6) Y una paz y un silencio

me invadió.

y de mi pequeño corazón

fluyó un gemido inenarrable

Y la puerta se abrió,

y una luz me cegó

entró.

Y la acompañó un fuego

que me incendió.

Envuelto y compuesto

por un amor

que me transformo.

 

7) ¡Ay qué dolor!

haberte cerrado la puerta

a Ti tan inimaginable y dulce grandeza

perdóname por haberte dejado

tanto tiempo afuera

congelado con el frío de mi indiferencia.

Por favor quédate conmigo

pues la vida no es vida

si tu Vida no está en ella.

ANÓNIMO


Profundidad infinita

Del más profundo centro de tu ser,

en el más íntimo escondite

broto como fuente de agua viva

de profundidad...

¡INFINITA!

 

Aprisionado en este oscuro interior

con cada latido clamo:

Ven

Entra

Déjate sumergir

en mis aguas de vida

de profundidad...

¡INFINITA!

 

Ríndete en mis brazos

y déjate guiar

por mi amor y mi voz

que este es un paso inolvidable,

entre dos enamorados

que jamás ha de terminar

por caminos,

de profundidad...

¡ INFINITA !

 

En esta luz tan deslumbrante

que para ti es oscuridad

nunca te dejaré de revelar

tesoros que desde siempre

he soñado para ti

de valor...

¡INFINITO!

 

Olvídate de lo de afuera.

Olvídate de ti.

Abrázame

Ámame

Pero ante todo

déjate amar

por mi Amor...

¡INFINITO!

 

Y jamás olvides,

que dentro de ti

hay una profundidad infinita

que de amor

muere por ti.

ANÓNIMO


Flor de septiembre

En un día como hoy...

El universo por siempre cambió

pues Aquel que no tiene principio

a su Madre inmaculada creó.

¡ Oh sublime promesa de Dios!

¡Misterio inagotable!

¡Deleite de la creación!

Por medio de santos;

el incomprensible milagro nació

Con dulce sonrisa y humilde semblante

a los ángeles maravilló

y los demonios confundió

y al altísimo... eternamente cautivó.

 

¿Qué será de ti?

Exclamó Joaquín,

pues a una llena de gracia

yo jamás vi.

Mientras que Ana,

perdida en tus hermosos ojos

preguntó...

¿Qué será de ti?

Pues en mis pechos te tengo,

pero eres tú quien me nutres a mí.

 

¡Oh corazón inmaculado!

¡Océano insondable de virtud!

cómo deseo desaparecer en ti,

para encontrar en ese paraíso celestial

los ríos de agua viva

que brotaron de tu vientre virginal.

Recobrando el tesoro

perdido por Eva y Adán.

 

Oh gloriosa Virgen prometida

que en un día como hoy,

floreciste, pequeña rosa

destinada a eterna gloria...

¡Bendita seas por siempre

Santa María, Madre mía!

ANÓNIMO


¡Ahora!

Momento Presente,

regalo de Dios.

Delicadamente envuelto

por el Eterno Pensamiento.

 

Sólo fe pura

pone al descubierto

la deslumbrante armonía contenida

en este sublime sacramento.

 

Divina lección, que,

en sí, todo posee

pues "Yo soy" se da completamente.

 

En este único

e irrepetible

momento presente.

¡Ahora!

ANÓNIMO


Divina tiniebla

1) Ante ti caigo postrado

y tu presencia me deja anonadado

pues entro en oscura nube

divina tiniebla

 

2) Mis sentidos dormidos

mi imaginación sólo un estorbo

pues entro en oscura nube

divina tiniebla

 

3) Mi pasado no es

mi futuro tampoco

sólo Tú eres

en oscura nube

divina tiniebla

 

4) Nada me es familiar

pues todo es eterno

nada es temporal

en oscura nube

divina tiniebla

 

5) Veo que todo debo olvidar

a mí mismo

y toda criatura

sí deseo contemplar

en oscura nube

divina tiniebla

 

6) Sólo fe pura

en olvido y soledad

me permite penetrar

esta oscura nube

divina tiniebla

 

7) Eventualmente el velo se rasgará

y ya no habrá

ni oscura nube

ni divina tiniebla,

pues sólo habrá tu luz

que sin fe podré contemplar.

ANÓNIMO


Bendito desierto

Divino amor

¿Por qué te me has escondido?

Dejándome sola.

Preguntándome a mí misma

¿A dónde has huido?

 

Sigo tus huellas ciegamente,

trato de no desfallecer.

Pero sólo me llevan

a un oscuro y seco

 

¿Por qué amor divino?

¿Por qué a este desierto?

 

En él únicamente encuentro

aridez y soledad,

y la sequedad de una cruz

que no logro entender, y de sed...

me tiene muriendo.

 

Sin embargo, escucho tu voz

desde bien adentro de este desierto.

Invitándome a dejarlo todo,

no mirar atrás

y entrar más profundamente

en este seco y ardiente desierto

 

¿Por qué Amor Divino?

¿Por qué a este desierto?

¿No me ves que de sed estoy muriendo?

 

Cuan sola y perdida me encuentro

en este árido lugar.

Pero aquí me tienes y,

aquí te busco

aunque de sed me tengas muriendo.

 

Pero sé que tu dulzura es sin igual,

y con suaves brisas

refrescas a esta desolada miseria

trayendo verdades de verdad,

Aunque de sed me sienta muriendo.

 

¿Por qué a este desierto?

¿Por qué al parecer te he dejado sola

y de sed muriendo?

 

Si supieras mi deleite

de verte conmigo en el huerto

y el calvario

conmigo padeciendo, conmigo muriendo.

compartiendo mi sufrimiento.

 

Amada mía, porque en este desierto

te encuentro sola para mí

con una sed que calma mi sed.

Una sed que sabes solo Yo puedo saciar,

por eso me sigues buscando

Y sabes, no terminarás muriendo.

 

¿Por qué te traigo a este desierto?

¿Por qué te ves sola

y de sed muriendo?

 

Porque más consuelo me das

con tu fatiga y dificultad,

mostrándome tu amor;

y mi cruz...

ayudándome a cargar.

 

Y es en la cruz

donde se unen criatura y Creador

porque sólo en la cruz

te das a mí

con verdadero amor.

 

¿Por qué este desierto?

¿Dónde de sed te ves muriendo?

 

Porque viéndote necesitada,

humillada, anonadada...

enternecido por tu pequeñez

sin notarlo vengo a ti sin demora

preparándote para mi  eterna gloria.

 

Pero ante todo, porque en este desierto

a tu pobre corazón

lo enamoro y lo conquisto

con una canción de amor

que desde la eternidad para ti he compuesto.

 

¿Por qué a este desierto?

¡Porque te amo!

 

¿Por qué de sed te sientes muriendo?

¡Porque en mí te quiero siempre viviendo!

ANÓNIMO